TERMÓPILAS: EL SACRIFICIO DE LOS HÉROES

Han pasado más de veinte siglos y el mar ya no baña el monte donde tuvieron que luchar y eligieron morir. Pero el eco de la gesta de Leónidas y sus espartanos ha derrotado al olvido.

En el año 491 a.C. los atenienses y sus aliados repelieron, gracias a su victoria en Maratón, una invasión persa comandada por el rey Darío. Once años después todos los griegos corrían el riesgo de ser engullidos por un nuevo ataque bárbaro, dirigido esta vez por Jerjes, hijo y sucesor de Darío. Preparada desde el año 484, la expedición persa se puso en marcha en 480, después de reunir efectivos de todas las provincias del imperio hasta totalizar 180.000 hombres y 60.000 jinetes, a los que se añadía una flota de 700 naves.

Las tropas cruzaron el Helesponto mediante dos puentes de barcas de dos kilómetros de longitud, y se internaron por Tracia hasta la frontera con la primera región griega enemiga, Tesalia. Mientras tanto, Atenas trataba de coordinar la resistencia convocando varias reuniones del conjunto de ciudades helenas en el golfo de Corinto. Frente a la apabullante superioridad terrestre de los persas, Temístocles, el general ateniense, confiaba sobre todo en dar un golpe con la armada, pero para ello era necesario frenar durante un tiempo el avance de la infantería y de la caballería enemigas.

Finalmente, se decidió concentrar la resistencia por tierra en un punto estratégico situado justo en la entrada de Beocia: las Termópilas. Llamado así por la existencia de unas termas, se trataba de un paso entre la costa y la línea montañosa del Calidromo, tan estrecho que en varios de sus puntos tan sólo podía atravesarlo un carro. Tres mil hombres fueron encargados de su defensa, entre los que se contaron trescientos espartanos comandados por Leónidas. Pese a la desproporción de fuerzas, los griegos resistieron ocho días, y si cayeron fue porque los persas consiguieron rodearlos gracias a la información de un lugareño. Algunos consiguieron huir. Pero los espartanos, considerando un deshonor toda retirada, prefirieron morir combatiendo, protagonizando así una de las gestas más memorables de la antigua Grecia.

Historia National Geographic