LENGUAS Y PUEBLOS INDOEUROPEOS

El latín desciende en sentido etimológico de una lengua desaparecida, denominada lengua indoeuropea común, que no conocemos por vía directa en documentación propia, sino que reconstruimos en sus grandes líneas, como fruto de las lenguas que derivan de ella”. (Giacomo Devoto, de su Storia della lingua latina)

LA LENGUA INDOEUROPEA

A principios del siglo XIX, dos lingüistas, uno alemán (Franz Bopp) y otro danés (Rasmus Rask), llegaban a conclusiones similares después de analizar el parecido entre lenguas tan aparentemente dispares como el latín, el griego, el persa o el sánscrito: había un parentesco lingüístico entre las lenguas habladas en gran parte de Europa y el oeste de Asia (Persia-actualmente Irán- y la India). Este descubrimiento abría la puerta a la Gramática Comparativa, la corriente lingüística que estudia las relaciones de parentesco que se establecen entre las distintas lenguas (También llamada Lingüística comparada o comparativa).

En primer lugar se aceptó -con detractores, por supuesto- la existencia de una lengua madre común, a la que se le ha dado el nombre de lengua indoeuropea. De esta lengua -y de los pueblos que la hablaban- tenemos únicamente los datos que ha aportado la comparación de lenguas.

Este indoeuropeo primitivo se escindió primeramente en dos ramas, una oriental que engloba la denominadas lenguas satam y otra occidental, que agrupa las lenguas centum (la denominación de ambas ramas hace referencia a la diferente evolución del nombre numeral “cien” en latín e indo-iranio). A esta primera subdivisión siguieron sucesivas subdivisiones que dieron  lugar a las diferentes familias lingüísticas: el grupo itálico, el celta, el germánico o el griego, en un extremo y el indo-iranio, el balto eslavo o el hitita, en el otro; al seguir fragmentándose los grupos dieron lugar a las lenguas actuales. Esta teoría de expansión del indoeuropeo es denominada “Teoría del árbol genealógico”, pues las lenguas se extienden y amplían a la manera de una gran familia con un antepasado remoto común.

De todas las lenguas europeas, las únicas que no son de origen indoeuropeo son: el húngaro, el finés, el estonio y el vasco o euskera







LENGUAS ACTUALES DE ORIGEN INDOEUROPEO

Grupo gérmánicoIslandés
Sueco
Noruego
Danés
Inglés
Alemán
Flamenco
Feroe
Frisio
Grupo célta Irlandés
Escocés
Bretón
Galo
Galés
Grupo Itálico

De él deriva el Grupo romance (formado por las lenguas derivadas del latín)
Francés
Catalán
Castellano
Gallego
Portugués
Italiano
Rumano
Provenzal
Sardo
Dálmata (desaparecido en el s. XXIX)
Grupo griego Griego moderno
Grupo Báltico Lituano
Letón
Grupo eslavo Eslavo oriental: Ruso, Ucraniano, Bielorruso
Eslavo occidental: Polaco, Checo
Eslavo meridional: Esloveno, Serbio, Búlgaro, Macedonio, Eslovaco
Grupo indoiranio Lenguas iranias: Persa, Kurdo, Avéstico,etc.
Lenguas indoarias: Hindi, Bengalí, Cingalés, Urdo, Romaní
Grupo Armenio Armenio
Grupo Albano Albanés


¿CUÁNDO, DÓNDE Y CÓMO VIVIERON LOS HABLANTES DE LA LENGUA INDOEUROPEA?

La aceptación de la existencia de una lengua común plantea también la existencia de tiempo, una patria y una cultura comunes para la familia indoeuropea. Se está comúnmente de acuerdo en situarlos entre el V y el III milenio a.C. (Ver artículo Turquía es la cuna de las lenguas indoeuropeas), pero la ubicación del territorio de asentamiento es uno de los aspectos más discutidos. Para delimitarlo nuevamente recurrimos al estudio del vocabulario.  En ninguna de las lenguas comparadas aparece una denominación común para el mar. Si no existe una palabra para designar el mar, es fácil suponer que tampoco lo conocían, lo cual les sitúa en una zona alejada de la costa. Además, en gran parte de las lenguas existen palabras para designar objetos conocidos por los pueblos de Europa central en la Edad del Cobre. Por último, la distribución de ciertos animales y plantas, y un listado de objetos presentes en su cultural material llevan a situarlos en los territorios de la Europa Central, probablemente hacia el Norte. Existen además otras dos hipótesis, la de la invasión urgana y la del origen anatolio, la segunda de las cuales parece ser actualmente la más aceptada (Ver artículo Turquía es la cuna de las lenguas indoeuropeas ).



En cuanto a la cultura y la forma de vida el vocabulario estudiado nos sugiere que conocían al menos un metal y que sus medios de vida eran la agricultura -conocían el cultivo de cereales- y la ganadería; existen términos para designar la vaca, el buey o el toro, para los caballos y los cerdos, incluso existen para éstos últimos dos denominaciones: “sus” y “porcus” en latín. También se deduce del vocabulario que conocían la domesticación de animales, la rueda, y el carro.

Su organización política podría basarse en tribus que compartirían casas, en las que el padre era el jefe de la familia. Así lo sugiere la existencia de las palabras comunes para el padre y  para la casa. Curiosamente la raiz -dom ha dado origen en latín a la palabra dominus “señor de la casa” y en griego a la palabra “demos”, el pueblo. En los términos reconstruidos aparece una raíz -reg que puede se interpretada como 'rey', aunque igualmente puede significar 'gobernante', o incluso 'poder, fuerza', ya que en algunas lenguas aparece con esta acepción. Aparece asímismo en varias lenguas el concepto de 'prosperidad, orden, ley'.

De su religión  el léxico reconstruido permite suponer la existencia de un "dios padre" del cielo. Esta expresión sobrevive tanto a través del griego Zeus como a través del latín Iovis. De hecho la palabra para el resplandor del día y dios derivan de la misma raíz. Además, la comparación entre los dioses de las diversas mitologías de pueblos indoeuropeos, sugiere también que se habría tratado de una religión politeista con un marcado carácter animista.

El pueblo indoeuropeo, por causas no muy bien conocidas, quizás adversas condiciones climatológicas, comienza a dispersarse hacia el año 2500-2000 a.C. (Ver artículo Turquía es la cuna de las lenguas indoeuropeas). 

La primera emigración indoeuropea llega a Grecia en torno al año 2000 a.C. ; aunque la mayoría de sus componentes siguen hacia la India, algunos grupos se asientan pacifícamente en el sur y se integran sin problemas en la civilización minoica presente en la isla de Creta; posteriormente, y hasta el año 1100 a.C, seguirán llegando a Grecia sucesivas oleadas de pueblos indoeuropeos. La última  de ellas, conocida como la invasión doria,  provocó el fin de la civilización micénica y fue el comienzo del período de Grecia que se conoce como la época “oscura”. 

La segunda emigración indoeuropea tiene lugar hacia el año 1200-1000 a.C. y con ella entran por primera vez los indoeuropeos en la península Itálica.

1 Comentarios:

Miguel Trina dijo...

hola buenas: me parece muy interesante tu blog básicamente porque habla más o menos de lo mismo que el mío... se ve que te has currado esta entrada .Si no te importa me hago seguidor tuyo.